Salud osea – Alimentos para los huesos

Texto: Maribel Saiz y Cayuela

El cuerpo humano posee una composición muy compleja, una constitución química determinada y una capacidad muy específica para desarrollar sistemas de adaptación a las más diversas situaciones.

El proceso de la nutrición humana tiene lugar en el contexto de un organismo que posee dicha estructura. Se considera, en orden de abundancia, que el cuerpo humano, está constituido por: Oxígeno, Carbono (relación O:C = 3:1), e Hidrógeno, representando el 10% del peso corporal total. El elemento más abundante es el nitrógeno, presente en un porcentaje aproximado del 3.4% (también en relación al peso corporal total). La mayor parte de éste forma parte de Proteínas, que encontramos principalmente en el tejido muscular. Los elementos que les siguen en abundancia son el calcio, el fósforo y el magnesio presentes principalmente en el sistema óseo aunque participan activamente en multitud de reacciones metabólicas del organismo.

Seguidamente encontramos concentraciones de sodio, potasio, y cloruro, que reflejan la necesidad corporal de estos electrolitos intra- y extracelularmente, no sólo para el mantenimiento de la presión osmótica, sino también para todos los fenómenos eléctricos de membrana. Finalmente, el cuerpo humano contiene además, cantidades traza de la mayoría de los elementos presentes en la naturaleza u oligoelementos. Muchos de ellos son esenciales para el mantenimiento de la vida, la salud y la reproducción.

La Dolomita es una variedad de roca calcárea, casi en su totalidad compuesta por plantas y animales microscópicos (algas, corales, moluscos, y otros crustáceos) que murieron y cayeron al fondo de los lagos, mares y océanos, y así fueron depositándose sus esqueletos, formados principalmente por carbonato cálcico. Constituyéndose el sedimento que “ a posteriori “ se convirtió en la afloración rocosa llamada dolomita. Los geólogos piensan que la naturaleza le ha aportado cantidades elevadas de magnesio, proveniente primordialmente del agua del mar, fundamental también para la constitución del hueso.

A medida que el magnesio fue depositándose, la roca calcárea lo fue absorbiendo hasta que la proporción Calcio: Magnesio alcanzó el valor 1,65. Es remarcable que sea casi exactamente la misma relación que requiere nuestro organismo. La Dolomita en polvo es comestible, y constituye una fuente mineral perfectamente equilibrado en Calcio, Magnesio y oligoelementos.

A continuación vamos a analizar los alimentos para los huesos que más recomiendan los expertos por su contenido en vitaminas, calcio, etc.

ALIMENTOS PARA LOS HUESOS

VITAMINA-D3

La función más claramente establecida de la Vitamina-D3 es la de mantener junto a la hormona para-tiroidea, la homeostasis del calcio. El nivel de vitamina-D depende de su síntesis en la piel, por la acción de la radiación ultravioleta sobre la molécula de 7-dehidrocolesterol, y también por supuesto de la ingesta dietética de esta vitamina. Suplementar en Vitamina-D3, cobra especial relevancia a partir de una cierta edad, puesto que con el envejecimiento se da una menor activación de la vitamina-D3 en la piel y a una baja tasa de hidroxilación en el riñón.

Además por lo general la dieta no es una fuente que cubra el total de las necesidades diarias ya que son pocos los alimentos que contienen esta vitamina de forma significativa (pez gato -es el alimento que más vitamina D contiene- salmón fresco salvaje, sardinas, atún, yema de huevo, champiñón Shitake, etc.), y tiende a perderse a través de la luz, el calor y los procesos culinarios. Al no existir muchos alimentos para los huesos de este tipo, es recomendable tomar esta vitamina como complemento alimenticio.

VITAMINA-K1

La vitamina-K posee además de la coagulación, otras funciones relevantes. Participa de forma activa en el metabolismo óseo. La osteocalcina, una proteína específica de la matriz ósea, requiere de vitamina K para su maduración. De hecho diversos estudios han constatado que existe una relación estadísticamente significativa entre los niveles bajos de vitamina-K y osteocalcina y diversos problemas óseos, incluso la suplementación con vitamina-K, se relaciona con un menor riesgo de fracturas óseas y el mantenimiento de la densidad mineral en el hueso.

Los mejores alimentos para los huesos que contienen vitamina K son los siguientes:

¿Qué hierbas son buenos alimentos para los huesos?

La albahaca, la salvia, y el tomillo secos son los que más cantidad contienen. A continuación, les siguen el perejil fresco, el cilantro, la mejorana, el orégano, y la albahaca.

¿Qué verduras son recomendables como alimentos para los huesos?

Preferentemente, las de color oscuro: el berro, las espinacas, las coles de Bruselas, el brócoli, los nabos, las hojas de mostaza, la col, el diente de león, las hojas de remolacha, las acelga, el grelo, la achicoria, los espárragos, el repollo, los cebollinos y finalmente la lechuga.

Otros alimentos para los huesos

Chile en polvo, ciruelas pasas, tomates secados al sol, aceite de soja, zabahoria, apio, curry, pimentón, guindillas, anacardos, moras, arándanos, frambuesas, higos, peras y encurtidos de pepinillos.

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1 respuesta

  1. jose carlos dice:

    hola, es muy util toda esta informacion, gracias.recientemente tuve una fractura osea y me va bien esta pagina

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